Cáncer de pulmón

¿Qué es el cáncer de pulmón?

El cáncer de pulmón es uno de los tipos más comunes de cáncer, puede iniciar en cualquier parte de los pulmones o de las vías respiratorias. Ocurre cuando hay células anormales que crecen de manera descontrolada, estas células anormales pueden formar bultos, llamados tumores, los cuales crecen dentro del pulmón o se extienden a otras partes del cuerpo.1

Es el segundo cáncer más común que afecta tanto a hombres como a mujeres. Alrededor del 13% de todos los cánceres nuevos son cánceres de pulmón. La mayoría de las personas diagnosticadas con cáncer de pulmón tiene 65 años o más; un número muy pequeño de personas diagnosticadas tienen menos de 45 años. 1

El cáncer de pulmón es por mucho la causa principal de muerte por cáncer entre hombres y mujeres, representando casi un 25% de todas las muertes por cáncer. Si el cáncer de pulmón se descubre en una etapa más temprana (cuando es pequeño y antes de que se propague fuera de los pulmones), es más probable que se pueda tratar eficazmente.1,2


Factores de riesgo

Hay varios factores de riesgo que pueden hacer que aumenten las probabilidades de padecer cáncer de pulmón.  Algunos factores de riesgo, como el fumar, pueden cambiarse. Otros factores, como la edad o los antecedentes familiares, no se pueden cambiar.1-3

  • Fumar
  • Exposición al humo de segunda mano (fumador pasivo)
  • Exposición al gas radón que se encuentra en minas, cuevas o plantas de tratamiento de aguas.
  • Exposición al amianto o también conocido como asbesto. Este material se encuentra en el fibro cemento y materiales aislantes.
  • Exposición a otras sustancias carcinógenas que afectan el pulmón como gas mostaza y cromo.
  • Arsénico en agua potable.
  • Antecedentes personales o familiares de cáncer de pulmón.
  • Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC).


Signos y síntomas del cáncer de pulmón de células no pequeñas:

El cáncer puede estar localizado cuando no se ha diseminado fuera del pulmón o metastásico cuando las células cancerígenas viajan a través de la sangre o la linfa hacia otros órganos y tejidos como huesos, hígado, cerebro o glándulas suprarrenales.1

El cáncer de pulmón se trata de diversas formas, dependiendo del tipo de cáncer de pulmón y de cuánto se haya diseminado. Las personas con cáncer de pulmón de células no pequeñas pueden ser tratadas con cirugía, quimioterapia, radioterapia, terapia dirigida o una combinación de estos tratamientos. Las personas con cáncer de pulmón de células pequeñas por lo general reciben radioterapia y quimioterapia.1,2


Diagnóstico

El diagnóstico del cáncer de pulmón lo realizan los médicos con la ayuda de una radiografía del tórax en donde se puede observar una masa que ocupa espacio en los pulmones o cerca de estos.1

Si su médico general tiene una sospecha de cáncer de pulmón, lo enviará a un especialista en neumología, donde lo más probable es que le ordenen hacerse una broncoscopia, la cual se puede usar para ver un área anormal detectada en un estudio con imágenes. La broncoscopia es un método de diagnóstico, donde se utiliza un broncoscopio para observar el interior de la tráquea, los bronquios y los pulmones. A toda área anormal de las vías respiratorias que se vea con el broncoscopio se le puede hacer una biopsia para determinar si es cáncer.1-3

Hay dos tipos principales de cáncer de pulmón que se diferencian entre sí por el tipo de células en las que se encuentra el cáncer.4,5

-Cáncer de pulmón de células no pequeñas (CPCNP)
-Cáncer de pulmón de células pequeñas (CPCP)

Estos dos tipos crecen de manera diferente y se tratan de manera diferente. Siendo el más común el cáncer de pulmón células no pequeñas pues representa más del 87% de los casos.4,5

En algunos casos, los médicos pueden solicitar pruebas moleculares con el fin de analizar si las células cancerosas tienen ciertos cambios genéticos específicos que serían un indicativo de que el cáncer podría ser tratado con medicamentos de terapia dirigida.6

El receptor del factor de crecimiento epidérmico (EGFR) es una proteína que aparece en altas cantidades sobre la superficie del 10% a 20% de las células del cáncer de pulmón no microcítico y las ayuda a crecer; un 5% presentan un cambio en un gen llamado ALK; de1% a 2% presentan un reordenamiento en el gen ROS1; alrededor del 5% tienen cambios en el gen BRAF.6

Las pruebas moleculares se pueden realizar en el tejido que se obtiene de una biopsia o cirugía. En caso de que la muestra sea demasiado pequeña, la prueba también se puede hacer en sangre. Esta sangre contiene el ADN de las células tumorales muertas que se encuentran en el torrente sanguíneo de las personas con cáncer de pulmón avanzado.6

También se pueden hacer pruebas de laboratorio para buscar proteínas específicas en las células cancerosas. Por ejemplo, las células del cáncer de pulmón no microcítico podrían analizarse para detectar la proteína PD-L1, que puede mostrar si el cáncer es más propenso a responder al tratamiento con ciertos medicamentos de inmunoterapia.6


Bibliografía

  1. American Cancer Society. Cáncer de pulmón. 2019. Disponible en: https://www.cancer.org/es/cancer/cancer-de-pulmon/acerca/que-es-cancer-de-pulmon.html
  2. CDC. Cáncer de pulmón. 2021. Disponible en:  https://www.cdc.gov/spanish/cancer/lung/basic_info/
  3. Mayo Clinic. Cáncer de pulmón. 2021. Disponible en: https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/lung-cancer/symptoms-causes/syc-20374620
  4. American Society of Clinical Oncology. Lung Cancer-Non Small Cell. 2021. Disponible en: https://www.cancer.net/cancer-types/lung-cancer-non-small-cell
  5. American Society of Clinical Oncology. Lung Cancer-Small Cell. 2021. Disponible en: https://www.cancer.net/cancer-types/lung-cancer-small-cell
  6. American Cancer Society. 2020. Pruebas para el cáncer de pulmón. Disponible en: https://www.cancer.org/es/cancer/cancer-de-pulmon/deteccion-diagnostico-clasificacion-por-etapas/como-se-diagnostica.html